México en la ONU

Propuestas y Soluciones

Jorge Laurel González (JLG)

Propuestas y Soluciones

Turismo

Julio 27, 2019 17:38 hrs.
Turismo Internacional › México
Jorge Laurel González (JLG) › codice21.com.mx

La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres sino inexorable decreto del destino.
Simón Bolívar (El libertador de América) (1783 – 1830).

El todo es más que la suma de sus partes, nos decía Aristóteles en su libro Metafísica. La unión hace la fuerza, es un tema que queda claro desde las enseñanzas de ’El arte de la Guerra’ de Sun Tzu. Quise empezar este artículo, con una cita del libertador de América, con quien me une además de ideales, el hecho de que nacimos el mismo día, un 24 de julio. Él tenía un sueño, la integración.

Si hacemos un somero análisis, podemos percatarnos que la humanidad se encamina hacia la integración en unidades cada vez más amplias: de las familias y clanes surgieron las tribus; de éstas nacieron las ciudades, luego los territorios feudales; más tarde emergen los estados modernos, las federaciones y, finalmente, se están integrando las regiones. "La gente de distintas partes del mundo podrá tener diferentes costumbres, idiomas extraños. Pero hay algo más hondo en común: la afinidad que nos da saber que todos somos miembros de la familia humana. Todos somos hermanos". Nos omnes fratres y no solo bíblicamente o en un sentido religioso. La anterior no es una cita de un político, sino de un compositor y cantante: Carlos Gardel, quien obviamente desconocía cuando lo dijo, la certeza biológica de tal información, los seres humanos, somos entre nosotros mismos un 99.9 % idénticos de acuerdo a nuestro genoma.

¿Si nos integramos en organismos internacionales los países pierden soberanía? No, la unidad superior no debe nulificar las unidades inferiores. Por ende, la afirmación de los caracteres e identidades nacionales, paradójicamente se torna necesidad imperiosa, en una época en la que avanzan los procesos de aglutinamiento regional. Se han ido desvaneciendo los sueños autárquicos nacionales y de aislacionismo.

Actualmente ninguna nación confinada es capaz de sobrevivir ni lograr su autosuficiencia. Una nación será del todo independiente y soberana si logra hacerse tan imprescindible de otras naciones como éstas lo sean para ella.

Creer que el sueño del mundo unificado llegará a ser realidad en poco tiempo, es forma poco realista de pensar. Deben superarse demasiadas diferencias, y tensiones antes de que el objetivo aparezca en el horizonte. Mientras tanto, la humanidad deberá pensar cómo crear un mundo organizado. Si queremos realmente tener, como nos sugería Nobbio, alguna posibilidad de viabilidad como especie, tenemos que proscribir la guerra como un mecanismo de resolución de conflictos y esto es más factible a partir de la interacción de estados con orígenes democráticos.

Alexis Carrel en su libro La incógnita del hombre, aseveraba que no hay persona inteligente que no esté consciente de que vivimos en un mundo imperfecto y las dos últimas guerras mundiales del siglo pasado, debería hacerlo patente aún para las menos inteligentes.

Kant en La paz perpetua, nos presentaba ya un esbozo sobre la creación de una federación de estados. Lo más aproximado a ello que se vivió en la antigüedad, fue el Sacro Imperio Romano Germánico, donde el Emperador era nombrado por poderosos electores, que cedían parcialmente su soberanía en vías de la integración, en la actualidad, tenemos el ejemplo de una integración en la conformación de una Unión Europea. La integración y la toma de decisiones colegiadas por naciones es una vía para el establecimiento de la paz.

Las Organización de las Naciones Unidas, es hasta este momento, la representación más importante de un mundo unificado, todo lo anterior lo expresamos como base para comentar y analizar la propuesta que los países de América Latina y el Caribe han realizado en torno a México, para que se integre como un miembro del próximo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El consejo está integrado por diez miembros que son no permanentes y cinco integrantes permanentes, los cuales cuentan además con lo que se le llama ’derecho de veto’. Ninguna resolución puede ser aprobada, si una de estas grandes potencias está en desacuerdo. Ellas son: China, Estados Unidos de Norteamérica, Rusia, Francia y Reino Unido. Los miembros no permanentes son electos de cinco en cinco, cada año, por un período de dos años. La presidencia rota automáticamente, cada mes, de manera alfabética.

Los miembros no permanentes son electos por al menos dos tercios de los votos de la Asamblea General para un período de dos años consecutivos. Cada año, cinco miembros son renovados. Los cupos se reparten de acuerdo a criterios regionales: África elige tres miembros, Latinoamérica y el Caribe eligen dos, al igual que Asia y Europa Occidental, mientras Europa Oriental elige uno. Alternativamente, un miembro debe ser del mundo árabe, ya sea africano o asiático.

No importa que toda la asamblea de la ONU esté de acuerdo en un punto determinado, con uno de estos países que no apruebe la propuesta, está no se convierte en una resolución de la ONU.
Así que finalmente la representación es honoraria y el Consejo de Seguridad bien podría estar conformado exclusivamente por las cinco poderosas naciones. Sin embargo, la voz cuenta y la expresión del voto de México en ese codiciado asiento, pesa internacionalmente. Me congratulo por la propuesta que ha hecho América Latina de nuestro país, es un logro, después de la ausencia no explicable en la reunión del G20 y pese al esfuerzo realizado por nuestro canciller para compensar la falta de nuestro jefe de estado ante tan importante evento. Hoy hay un acierto de nuestro embajador asignado a las Naciones Unidas, el doctor Juan Ramón de la Fuente, quien ha mostrado la habilidad y la capacidad política, para poder tejer en el marco del concierto internacional de las naciones, la representación mencionada.

México ya ha sido con antelación un integrante del Consejo de Seguridad de la ONU, lo fue en el año de su formación, en 1946, siendo presidente Manuel Ávila Camacho, lo fue nuevamente en 1980 y 1981, siendo presidente José López Portillo y Pacheco, en 2002 a 2003, durante la presidencia de Vicente Fox Quezada y por última vez durante 2009 y 2010, cuando gobernó el entonces panista Felipe Calderón Hinojosa. Hoy, dado que los cupos se reparten como ya habíamos comentado con criterios regionales, México tiene asegurado su sitio para 2019 y 2020.

Estamos seguros que, gracias a la capacidad del interlocutor, el doctor José Ramón De la Fuente, haremos un buen papel en dicha responsabilidad. Finalmente, solo Juntos, Logramos Generar: Propuestas y Soluciones.
JLG.


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